
Puede que el título confunda un poco, pero no significa que viva mirando al pasado; lo que pasa es que he recibido un video de una amiga que me hizo llorar y recordar que yo fui un poco impaciente en algunos momentos de mi vida pasada, la actitud que se ve cuando las cosas las realiza otro ser humano, nos parece mas penoso que cuando lo realizamos nosotros mismos. Cuando tienes algo cerca que te provoca esa impaciencia, no ves lo mal que lo haces a menos que de vez en cuando te pares a pensar en lo que está pasando en tu vida, que es lo que motiva tu enfado, tu impaciencia, tus ganas de gritar con cabreo por algo que te incomoda y el porque te incomoda.
He pasado varias veces por ello y cuando lo recuerdo me hace llorar y repetirme que nunca mas, pero, puedo asegurar que no es facil y comprendo a quien tiene que estar dia y noche con alguien que tenga ese problema (por Dios, no es disculpa) somos humanos y débiles y todo ese problema, esas actitudes, me hacian dia tras dia examinarme todas las noches y prometer que al dia siguiente seria mas cariñosa, mas paciente, mas comprensiva y sabeis? lo triste es que a veces podia pero otras no, eso significaba que volvería a la noche a rezar pidiendo ayuda a quien puede concedernos el don del verdadero amor, que nos concede la paciencia y la serenidad para actuar como se debe y desde luego pidiendo perdón por ese nuevo fallo.
Os puedo asegurar que despues de pasar por la habitación de la persona que atiendes y verla tranquila, el alma se te encoge por tu debilidad y te entra una angustia mortal; tambien es verdad, que no todas las situaciones son iguales ni los motivos de la impaciencia o la falta de cariño son los mismos, las circunstancias de la vida a veces te llevan a aceptar algo por lo que no sientes demasiado afecto pero la vida que dices vivir en Cristo te pone en medio unas exigencias y uno las acepta y por eso resulta un poco mas dificil llevarlo a cabo a la perfección como debiera ser.
He de reconocer que el Señor nunca me dejó y aunque yo no estaba satisfecha del todo con mi actitud, se que la persona atendida, no lo notaba, se sentía cuidada e incluso querida y que todo esto me ayudó a ser mas comprensiva con el resto de los que me rodean.
Esto era mi caso, y aunque se que hay mucho malo, conozco a personas maravillosas con una paciencia de santo para mayores y también para niños, eso me consuela de mis fallos.
Quiero pensar, que el mundo no se está deshumanizando, que solo son crisis temporales y que volveremos a los tiempos en que demos menos valor a "tener" que a "ser" y seguro que tendremos mas tiempo para nosotros mismos y para los que nos rodean, y por lo tanto mas tiempo para practicar la paciencia, la conversación y el cariño. Que asi sea






