
Me preocupa mucho, la poca necesidad que sienten de apoyarse en ese Dios en el que yo me siento tan protegida, los signos de los tiempos nos están llevando a un estado de laicidad demasiado creciente, y no digo que sean menos buenos por eso pero, a mi me da sensación de indefensión, frialdad de sentimientos, no se esplicarme bien, pero es como si faltara algo que nos de fuerza para poder con todos los golpes que la vida nos proporciona o que nos proporcionamos nosotros mismos unos a otros.
Tenemos una tecnología estupenda, a mi particularmente me entusiasma porque quita muchas limitaciones pero a la vez es algo mas frio, menos personal, menos tú a tú, y nos apoyamos tanto en ella que quizas dejemos nuestro yo espiritual a un lado, como algo pasado de moda. Cuando miro a los nietos con tantos adelantos en sus manos, pienso si no será por eso que no sienten necesidad de otras cosas; nosotros estabamos faltos de casi todas, pero, las que teníamos nos bastaban para sentirnos bien y nos quedaba tiempo para leer, charlar, hacer labores preciosas, jugar en la calle con las amigas, rodar en los prados cuesta abajo, en fin algo mas personal, mas cercano, y al toque de oración ¡¡a casa!! la verdad es que bien pensado ¿que nos faltaba?
En fin a lo que iba, que el final de S. Isidro me llevó pensar y a tranquilizarme un poco que me hacía falta, es bueno estar con uno mismo de vez en cuando, y ver lo negativo y sobretodo quedarme con lo positivo que garcias a Dios hay mucho.




