viernes, 19 de marzo de 2010

ALGO QUE ME IMPACTÓ


Cuando una viejita murió en la sección para el tratamiento de enfermedades de la vejez en una pequeña clínica cerca de Dundee, en Escocia, todos estaban convencidos de que ella no había dejado nada de valor.
Después, cuando las enfermeras revisaron sus míseras pertenencias, encontraron una poesía. Su calidad y contenido impresionaron tanto al personal, que todas las enfermeras querían una copia de la misma.
Una de ellas se llevó la copia a Irlanda. La única herencia que esta viejita legó a sus sucesores se hizo pública en la emisión de Navidad de las Noticias de la Unión para la Salud Mental de Irlanda del Norte. Este poema, sencillo pero elocuente, se presentó también con diapositivas.
Así esta menuda viejita de Escocia, sin posesiones materiales que legarle a este mundo, es la autora de este poema “anónimo” que circula por Internet.
La vieja malhumorada
Qué ven hermanas? Qué ven? Qué piensan, cuando me miran?
Una vieja malhumorada, no demasiado inteligente,
de costumbres inciertas, con sus ojos soñadores
fijos en la lejanía.
La vieja que escupe la comida y no contesta cuando tratan de convencerla
“Dele, haga un pequeño esfuerzo”
La viejita, quien ustedes creen que no se da cuenta de las cosas que ustedes hacen y que continuamente pierde el guante o el zapato.

La viejita, quien contra su voluntad, pero mansamente les permite
que hagan lo que quieran, que la bañen y alimenten,
sólo para que así pase el largo día.
Es esto lo que piensan? Es esto lo que ven? Si es así, abran los ojos,
hermanas, porque esto que ustedes ven no soy yo!

Les voy a contar quién soy, cuando aquí estoy sentada tan
tranquila, tal como me ordenan, cuando como por orden de ustedes.

Soy una niñita de diez años que tiene padre y madre,
hermanos y hermanas, que se aman.
Soy una jovencita de dieciséis años, con alas en los pies,
que sueña que pronto encontrará a su amado.
Soy una novia a los veinte, mi corazón da brincos,
cuando hago la promesa que me ata hasta el fin de mi vida.

Ahora tengo veinticinco, tengo mis hijos,
quienes necesitan que los guíe, tengo un hogar seguro y feliz.
Soy mujer a los treinta, los hijos crecen rápido,
estamos unidos con lazos que deberían durar para siempre.
Cuando cumplo cuarenta mis hijos ya crecieron y no están en casa,
pero a mi lado está mi esposo que se ocupa de que yo no esté triste.

A los cincuenta, otra vez, sobre mis rodillas juegan los bebés,
de nuevo conozco a los niños, a mis seres amados y a mí.
Sobre mí se ciernen nubes oscuras, mi esposo ha muerto,
cuando veo el futuro me erizo toda de terror.

Mis hijos se alejan, tienen a sus propios hijos,
pienso en todos los años que pasaron y en el amor que conocí.
Ahora soy una vieja. Qué cruel es la naturaleza!
La vejez es una burla que convierte al ser humano en un alienado.

El cuerpo se marchita, el atractivo y la fuerza desaparecen,
allí, donde una vez tuve el corazón ahora hay una piedra.
Sin embargo, dentro de estas viejas ruinas todavía vive la jovencita.

Mi fatigado corazón, de vez en cuando, todavía sabe rebosar de sentimientos.
Recuerdo los días felices y los tristes.
En mi pensamiento vuelvo a amar y vuelvo a vivir mi pasado.
Pienso en todos esos años que fueron demasiado pocos
y pasaron demasiado rápido, y acepto el hecho inevitable
que nada puede durar para siempre.

Por eso, gente, abran sus ojos, abran sus ojos y vean!
Ante ustedes no está una vieja malhumorada ante ustedes estoy YO!!

Recuerden este poema la próxima vez que se encuentren con una persona mayor y a quien tal vez esquiven, sin mirar primero su alma joven. Todos vamos a estar algún día en su lugar

TODOS DEBERÍAN LEER ESTE POEMA,
Y nunca se olviden de los viejos malhumorados

sábado, 27 de febrero de 2010




El pasado miércoles de ceniza, habló Faustino de una forma muy clara, lo que es y lo que debe ser para todos la cuaresma; entre otras cosas todas muy importantes, hizo una completa aclaración de lo que debe ser el ayuno y la abstinencia para todo cristiano; tenía yo muchas ganas que alguien a quien se suele hacer mucho caso lo aclarase de una vez (creo de todos modos que muchos siguen aferrados a antiguas costumbres muy difíciles de dejar atrás según las edades de los que reciben la explicación) ya que a nosotros por no ser del “clero” se nos escucha pero nada más.
Hay en el altar mayor, un panel que pone AUSTERIDAD – ORACIÓN- SOLIDARIDAD, pues bien, ayuno y abstinencia igual a AUSTERIDAD pero una austeridad útil, si me privo de algo, fortalezco el espíritu y si lo que ahorro lo doy a quien lo necesita, pues miel sobre hojuelas; lo que no es normal es que no comas carne y comas pescado que a veces es mas caro aún y que simplemente quede en eso ¿Quién se beneficia?, Dios no quiere esos sacrificios, quiere algo que ayude al hermano necesitado a la vez que nos dejamos de caprichitos, de vez en cuando.
Ojalá supiera yo contarlo como el, pero entiendo el fondo y quisiera que lo entendiéramos todos, no es malo lo que entra en el estómago porque ya sabemos dónde va lo que se come; lo que si hace daño es lo que sale del corazón, y nuestras actitudes ante ciertas circunstancias de la vida ocurridas a quienes nos rodean a veces muy cerca y otras no tanto pero eso no nos quita la responsabilidad sobre ello.
Es bueno fortalecer el espíritu pero, pero para poder hacerlo y hacerlo con ilusión, debemos orar y orar mucho, hablar con Dios, escucharle, pedirle ayuda, (y de todo) pero pedirlo con humildad y con confianza de que El sabe mejor que nadie lo que necesitamos; pero sobretodo, darle gracias por tanto como nos beneficia, que a veces nos creemos que somos merecedores de todo; y hay una última cuestión que es compartir o sea SOLIDARIDAD; entra también lo del principio pero, en esto hay que estar cuando somos austeros como en cuaresma se nos pide y después durante todo el año, ya que a nuestros semejantes los tenemos siempre y además no faltan por desgracia ocasiones para demostrar que lo somos, pero no confundamos y pensemos que solo hay que actuar cuando surgen estas desgracias tan grandes, hay muchas formas de ser solidario y sin ir muy lejos, podemos regalar sonrisas que encima son gratis, amabilidad, paciencia, comprensión, compañía, tolerancia, …….,todo lo que damos de nosotros mismo es seguir un poco el ejemplo de Jesucristo, entrega total por amor a todos nosotros y no solo dinero (que también es importante y mucho en ocasiones como cuando surgen devastaciones enormes).
Creo que, si seguimos todo esto o por lo menos lo intentamos, estaremos haciendo un verdadero camino cuaresmal.
Insisto, no demos importancia a lo que se come sea lo que sea, lo importante es que el cuerpo se alimente; y demos el valor necesario a todo lo que sale de nuestro corazón, pensemos mucho las cosas antes de hacer o decir algo que pueda dañar y dañarnos a nosotros mismos.
Que el Señor Jesús nos de fuerzas para salir adelante con valor y alegría

martes, 23 de febrero de 2010

Hace unos doce años atrás, yo estaba de pie observando a mis estudiantes de la universidad mientras entraban al salón para nuestra primera sesión de Teología de la Fe.
--Ése fue el primer día que vi a Tommy.
Tommy estaba peinando su larga cabellera rubia, que caía 6" por debajo de sus hombros. Como ese día no estaba preparado para ello, mis emociones se alteraron y de inmediato catalogué a Tommy " de extraño... Muy extraño".
Tommy resultó ser el "ateo de la clase" en mi curso de Teología de la Fe.
Él objetaba constantemente, sonriendo sarcásticamente sobre la posibilidad de un Dios/Padre que nos ama incondicionalmente.
Cuando al terminar el curso vino a entregar su examen final, me preguntó en un tono algo cínico:
- ¿Cree usted que alguna vez encontraré a Dios?
Inmediatamente decidí usar un poquito de la técnica de la terapia de shock.
- ¡No!, le dije muy enfáticamente.
- - ¿Por qué no?, me respondió, yo creía que ése era el producto que usted estaba vendiendo.
- Dejé que estuviese a unos cinco pasos de la puerta del salón y alcé mi voz para decirle:
- ¡Tommy! Creo que tú nunca encontrarás a Dios... Pero estoy absolutamente seguro de que Él te encontrará a ti.
Él se encogió de hombros y salió de mi clase
y de mi vida.

Yo me quedé algo frustrado por el hecho de que no había captado mi ingeniosa observación:
"¡Él te encontrará a ti!", por lo menos yo pensaba que había sido ingeniosa...
Un tiempo después me enteré que Tommy se había graduado y me dió el debido gusto.
Más adelante me llegó una triste noticia, supe que Tommy padecía de un cáncer terminal.
Antes de que yo pudiera salir a buscarlo, él vino a verme.
Cuando entró en mi oficina lucía demacrado y su larga cabellera había desaparecido debido a la quimioterapia. Pero sus ojos brillaban y su voz tenía una firmeza que no tenía antes.
- Tommy, he pensado mucho en ti... oí que estás enfermo, le dije en un tono casual.
- - Oh, sí, muy enfermo, me respondió, tengo cáncer en ambos pulmones. Es cuestión de semanas.
- - Tom, ¿puedes hablar sobre eso?, le pregunté.
- Por supuesto, ¿que quiere saber?, me contestó.
-¿Qué se siente tener solo 24 años y estar muriendo?, le dije.
- Bueno, podría ser peor.
- ¿Peor, cómo qué?
- - Bueno, como llegar a los cincuenta años sin tener valores o ideales; o llegar a los cincuenta creyendo que beber, seducir mujeres y hacer dinero son 'lo máximo' de la vida.
Antes había clasificado a Tommy: de extraño...
Parece ser como si a todo aquel que yo rechazara mediante mi propia calificación, Dios lo devolviera a mi vida para que me educara.
- Pero por lo que en realidad vine a verlo es por algo que usted me dijo el último día de clases. (¡Se acordó!)
- Él continuó diciendo:
- Yo le pregunté si usted creía que yo llegaría alguna vez a encontrar a Dios. Usted me dijo que ¡No!, cosa que me sorprendió mucho. Entonces usted dijo:
- 'Pero Él te encontrará a ti'.
- Estuve pensando mucho en eso, aunque no se puede decir que mi búsqueda era muy intensa en aquel entonces.
- Pero cuando los doctores removieron el tumor que
tenía en la ingle y me dijeron que era maligno, ahí fue que empecé a buscar seriamente a Dios.
Y cuando el cáncer se regó a mis órganos vitales, de verás que empecé a golpear fuertemente con mis puños las puertas del Cielo... pero Dios no salió. De hecho, no pasó nada.
- ¿Alguna vez ha tratado de hacer algo
con mucho esfuerzo sin obtener ningún resultado? Uno se harta psicológicamente, se aburre de tratar y tratar y tratar... y eventualmente, uno deja de tratar.
- Bueno, pues un día me desperté y en lugar de estar lanzando mis reclamos inútiles por encima de ese muro de ladrillos a un Dios que posiblemente no estuviera ahí, me rendí...
- Decidí que en realidad no me importaba Dios, ni una vida después de la muerte, ni nada que se le pareciera.
Decidí pasar el tiempo que me quedara haciendo algo más provechoso.
-
Pensé en usted y en su clase y recordé otra cosa que usted nos había dicho: 'La mayor tristeza es pasarse la vida sin amar. Pero sería igualmente triste pasar por la vida e irse sin nunca haberle dicho a los que uno ama,
que los ama'.
- Así que empecé por el más difícil, mi padre.
- Él estaba leyendo el periódico cuando me le acerqué.
- Papá …
¿Qué?, preguntó sin quitar sus ojos del periódico.
- Papá, quisiera hablar contigo.
- Bueno, habla.
- Papá... es algo verdaderamente importante.
Bajó el periódico lentamente, ¿De qué se trata?
- Papá, yo te amo. Sólo quería que lo supieras.. (Tom me sonrió mientras me contaba con satisfacción, como si sintiera un gozo cálido y secreto, que fluía a través de su interior.)
Entonces mi padre hizo dos cosas que no recuerdo que hubiese hecho antes.
Él lloró y me abrazó. Estuvimos hablando toda la noche, aunque él tenía que ir a trabajar al día siguiente.. Me sentí tan bien de estar cerca de mi padre, de ver sus lágrimas, de sentir su abrazo y de oírle decir que me amaba.
- Fue más fácil con mi madre y con mi hermano pequeño. También ellos lloraron conmigo y nos abrazamos y nos dijimos cosas bonitas los unos a los otros. Compartimos las cosas que habíamos guardado en secreto por tantos años. Sólo me arrepiento de una cosa... de haber esperado tanto tiempo!!!
- Ahí estaba, comenzando a abrirme a todas las personas que siempre habían estado tan cerca de mí.
Entonces, un día me volteé ¡y ahí estaba Dios!
No vino a mí cuando yo se lo rogaba.
- Me imagino que yo me portaba como un entrenador de animales aguantando el aro para que saltaran: ¡Vamos, salta! Te doy tres días, tres semanas.' Aparentemente Dios hace las cosas a Su manera y a Su hora.
- Pero lo importante es que Él estaba ahí.
¡Me había encontrado! Usted tenía razón, me encontró aún después de que yo dejé de buscarlo.
- - Tom, le dije casi sin aliento, yo creo que estás diciendo algo muy importante y más universal de lo que tú te puedas imaginar. Por lo menos para mí, lo que estás diciendo es que la forma más segura de encontrar a Dios: Es la de no hacerlo una posesión particular, un solucionador de problemas, un consuelo instantáneo en tiempos de necesidad... sino abrirse al amor!!! Sabes, el apóstol Juan dijo eso, él dijo: "Dios es
Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él."
- Tom, ¿podría pedirte un favor?, pregunté. Fíjate, cuando te tenía en mi clase eras una verdadera molestia, pero (riendo) ahora puedes compensarme por todo... ¿Vendrías a mi curso de Teología de la Fe y les contarías lo que acabas de contarme? Si yo se los dijera, no tendría el mismo impacto que puede tener al contárselo tú.
- - Oohh.Yo estaba listo para usted, pero no sé si estoy listo para su clase.
- Piénsalo, Tom, y si te sientes listo, llámame.
- Tom me llamó a los pocos días y me dijo que estaba listo para la clase, que él quería hacer eso por Dios y por mí. Así que hicimos la cita, pero Tom nunca pudo llegar... Él tenía una cita mucho más importante que la mía y mi clase.
- Por supuesto que su vida no terminó con la muerte, sólo cambió.
Él dio el gran salto de la fe a la visión.
- Él encontró una vida más hermosa que todo lo que ha visto el ojo humano o que el oído humano haya escuchado o que la mente del ser humano jamás se haya imaginado.
Antes de que él muriera, hablamos una última vez.
- -No voy a poder llegar a su clase", me dijo.
- Lo sé, Tom.
- ¿Les dirá usted por mí? ¿Le dirá. al mundo entero por mí?
-Sí,
-Tom, les diré. Haré lo mejor que pueda.
- Así que a todos ustedes que han tenido la bondad de leer esta simple historia sobre el amor de Dios, gracias por el tiempo.
- Y a ti, Tommy, en los brillantes y verdes cerros del Cielo, se los dije lo mejor que pude...
- Si esta historia ha significado algo para usted, pásela por favor a uno o dos amigos. Es una historia real que no ha sido realzada para propósitos publicitarios.
-
DIOS SIEMPRE ESTA CON NOSOTROS
Muchas gracias, Rev. John Powell
Profesor de Loyola University, Chicago
Vamos a compartir con todos….. el
INMENSO AMOR DE DIOS!!!

viernes, 5 de febrero de 2010




Sandra tenia la moral por los suelos cuando empujó la puerta de la florería, luchando contra una ráfaga de viento otoñal.
Su vida había marchado sobre ruedas hasta que en el cuarto mes de su segundo embarazo un accidente automovilístico acabó con su felicidad.
De no haber sido por ese lamentable suceso, en la última semana de noviembre habría dado a luz a un hijo.
Por si semejante pérdida fuera poca, la compañía en la que trabajaba su esposo amenazaba con transferirlo.
Encima su hermana, cuya visita durante la fiesta esperaba con ilusión, la había llamado para decirle que no podría ir a verla.
De todos modos, lo peor había sido que una amiga suya la había indignado con la sugerencia de que tal vez Dios había permitido esos pesares para hacerla madurar y ayudarla a entender a los que sufren.
«Claro —pensó—, ella no ha perdido a un hijo. No tiene ni idea de cómo me siento.
¿Por qué voy a dar gracias? —se preguntó—.
¿Por un conductor descuidado cuyo camión apenas sufrió un rasguño cuando embistió a mi auto?
¿Por una bolsa de aire que salvó mi vida pero no la de mi hijo?»

Buenas tardes. ¿Qué se le ofrece?
—preguntó la florista, sobresaltándola sin querer—.
Perdone, no quería que se sintiera ignorada.
—Me gustaría... un arreglo floral.
—¿Para el día de Acción de Gracias?
Sandra asintió con la cabeza.

—¿Quiere uno bonito pero normal, o prefiere uno que está teniendo mucho éxito, especial para este día?
Observando la curiosidad reflejada en el rostro de Sandra, prosiguió:
—Estoy convencida de que las flores dicen algo. Cada arreglo expresa un sentimiento particular.
¿Busca algo que transmita la idea de gratitud?
—¡No exactamente! —Respondió Sandra con brusquedad—. Disculpe, pero es que en los últimos cinco meses todo lo que podía salirme mal ha salido mal.
A Sandra le pesó haber dado una respuesta tan desagradable. Pero se sorprendió cuando Jenny, la florista, le dijo:
—Tengo el arreglo ideal para usted.
En ese momento sonó el carillón de la puerta.
—Hola, Bárbara —saludó Jenny a la clienta que entraba—.
Tengo listo su pedido. Ahora se lo traigo.
Excusándose, se dirigió a la trastienda. Instantes después apareció con un enorme ramo de largos tallos de rosa decorados con follaje y cintas. Lo curioso era que el extremo de los tallos estaba cortado, y faltaban las flores.
—¿Se lo pongo en una caja? —preguntó Jenny.
Sandra se quedó observando para ver cuál sería la reacción de Bárbara.
¿Sería una broma? ¿Quién querría tallos de rosa sin flores?
Esperó que se rieran, que alguna se diera cuenta de que los espinosos tallos no tenían rosas; pero ninguna de las dos se rió.
—Sí, gracias —respondió Bárbara—. ¡Qué exquisito!
Cualquiera diría que al cabo de tres años ya no me conmovería el sentido de este ramo. Sin embargo, todavía me emociona.
A mi familia le encantará.
Gracias.
Sandra no cabía en sí de asombro.
«¿Cómo puede darse una conversación tan normal en torno a un ramo tan extraño?», pensó.
—Este... —intervino Sandra—.
La señora que acaba de salir...
—Dígame.
—¡El ramo que se llevó no tenía flores!
—Así es, yo las corté.
—¿Las cortó?
—Pues sí. Ese es el arreglo especial.
Lo llamo ramo de espinas de acción de gracias.

—Y ¿cómo puede haber gente que pague por eso?
—preguntó Sandra soltando una carcajada a pesar de como se sentía.
—¿Quiere que se lo explique?
—No puedo irme de la tienda con la intriga. ¡No me lo podría quitar de la cabeza!
—Pues verá, hace tres años Bárbara entró a esta florería sintiéndose muy por el estilo de como se siente usted hoy. Le parecía que no tenía motivos para sentirse agradecida. Su padre había muerto de cáncer, el negocio familiar andaba mal, su hijo era drogadicto, y ella iba a tener que someterse a una delicada intervención quirúrgica.
—¡Uy! —exclamó Sandra.
—Ese mismo año —explicó Jenny— perdí a mi marido. Tuve que hacerme cargo de la tienda, y por primera vez pasé las fiestas solas. No tenía esposo ni hijos, ni ningún pariente que viviera cerca. Además, estaba muy endeudada para viajar.
—¿Qué hizo?
—Aprendí a valorar las espinas.
—¿Las espinas? —preguntó Sandra visiblemente asombrada.
—Tengo hondas convicciones cristianas —explicó la florista—.
Siempre he dado gracias a Dios por las cosas buenas de la vida, y jamás se me ocurrió preguntarle por qué tenía esas buenas experiencias.
Pero cuando llegó la mala suerte, ¡vaya si lo cuestioné!
Me tomó tiempo aprender que las etapas sombrías de nuestra existencia son importantes.
Aunque siempre me han gustado las flores de la vida, hicieron falta las espinas para que llegara a apreciar el consuelo de Dios.
Dice la Biblia que Dios nos consuela en la aflicción, y que gracias a ese consuelo aprendemos a consolar al prójimo.
—Una amiga me leyó ese mismo pasaje —explicó—, ¡y me puse hecha una furia!
Será que no tengo ganas de consuelo. He perdido la criatura que esperaba y estoy resentida con Dios.
—No sé si soy capaz de dar gracias por las espinas de mi vida —le comentó Sandra a Jenny.
—Por experiencia, yo diría que las espinas realzan la belleza de las rosas. En los momentos difíciles apreciamos más que nunca cómo vela por nosotros la Providencia. No olvide que Jesús tuvo en la cabeza una corona de espinas para que conociéramos Su amor.

No se queje de las espinas.
Por las mejillas de Sandra rodaron unas lágrimas. Por primera vez desde el accidente lograba zafarse del resentimiento.
—Deme doce tallos largos y espinosos —pidió.
—Esperaba que los pidiera —repuso Jenny—.
En un momento se los tengo listos.
Cada vez que los vea se acordará de apreciar tanto los buenos momentos como los malos.
Unos y otros nos ayudan a aprender.
—Gracias. ¿Qué le debo?
—Nada. Nada más que una promesa de curar su corazón. El primer año siempre corre por cuenta de la casa.
Y entregándole una tarjeta, añadió: —Voy a prenderle al ramo una tarjeta como esta. ¿Quiere echarle un vistazo y ver lo que dice? Es una oración que escribió un ciego.
Vamos, léala.
Dios mío, ¡nunca te he dado las gracias por esta espina! Aunque te he agradecido miles de veces mis rosas, jamás en la vida te di señales de aprecio por esta espina. Enséñame a ver la gloria de la cruz que porto. Enséñame el valor de mis espinas. Hazme ver que he ascendido a Ti por la vía del dolor, que mis lágrimas han formado mi arco iris.
George Matheson (1842–1906)
¡Feliz día de Acción de Gracias! Sandra
—dijo Jenny entregándole el ramo—.
Espero que lleguemos a conocernos más.
Sonriendo, Sandra se dio media vuelta, abrió la puerta y emprendió el camino de la esperanza.
Reflexiona sobre los muchos favores
con que Dios te colma a ti y a todos.
No te quedes pensando en las pocas desdichas
que, como todos, has sufrido.
Charles Dickens

sábado, 16 de enero de 2010

DESEO

” Te deseo primero que ames y que
amando, también seas amado(a).
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar
Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas demasiado seguro
Te deseo además que seas útil, más no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices..
Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero enfrente a ti y digas: "Esto es mío", sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Del poeta
Victor Hugo
Me gustó mucho y por eso lo paso para que lo disfruteis.

viernes, 1 de enero de 2010




Año Nuevo, suele decirse que vida nueva y ojalá fuera verdad en muchos casos; que los parados encontrasen trabajo,que las guerras terminasen, que el gobierno gobernase,(esto si es dificil) que todos fueramos mas "humanos" para nosotros mismos,que los niños pudieran recibir una buena educación con principios morales que hoy por hoy parecen no hacer falta y están guardados en el baul de los recuerdos (por suerte aún queda quien los enseña), que las mujeres recibieran la ayuda necesaria para que pudieran trabajar y a la vez tener los hijos que quisieran (hoy por hoy lo tienen dificil) que se desterraran los machismos, que los fanáticos y extremistas se moderasen, que se respetasen las costumbres de cada pais siempre que estos no fueran ofensivos ni vejasen a ningún ser humano; que el respeto, la tolerancia, el sentido común y el amor con mayúsculas impere por doquier, y porque no, que crezca la fé en nuestros corazones y despierte en los que está dormida.
Creo que si sigo no tendría bastante con este blog, año tras año repito estas peticiones y otras muchas, estoy segura que alguna se produce pero, caminamos con demasiada lentitud aunque ya se que las prisas no son buenas y lo que es bueno es la reflexión.
Tambien he pensado estos últimos dias, que quizas no sea del todo malo esto que está pasando, quizas sirva para que muchos que no se lo planteaban, ahora con la polémica si se lo planteen y se aviven ciertas costumbres o sentimientos que estaban (lo que dije antes) un poco dormidos. Espero que nos despierte la inquietud y lo hagamos con seriedad y convencimiento.
Para todos especialmente a quien lo lea, un 2010 maravilloso lleno de cambios saludables, que todos seamos capaces de hacerlos, aqui no se escluye a nadie, todos tenemos que poner nuestro granito de arena para que crezca la armonia y el buen sentido.
Confiémos en El y lo lograremos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

PARA SER UN BUEN LECTOR

1. Para ser un buen lector: Prepara bien la lectura,
y sube con compostura desde tu asiento al ambón.

2. La Palabra que proclamas -Mensaje de salvación-
no es una palabra humana, ¡es Palabra del Señor!

3. Proclama con alegría, proclama con buena voz;
dale sintido, pon vida, no defraudes al autor.

4. Mira al Libro y al oyente, pronunca con claridad.
No corras, que hay mucha gente, -hay mayores y hay "tenientes"
que oyen con dificultad.

5. Proclama con emoción; fijate bien lo que lees,
que se note que tu crees ese Mensaje de amor.

NOTA:

6. Y donde dice lector léase también lectora,
que no hay distinción ahora en la Iglesia del Señor.

Esto es para Liturgia, pero, podemos coger la lección para toda nuestra vida, cuando hablamos con la familia o con los amigos o los políticos al pueblo, ¿hablamos con sentido, con responsabilidad, creyendo lo que decimos o prometemos? ¿decimos las cosas con claridad, con sinceridad, dandole la importancia que tiene quien nos escucha? ¿nos creemos lo que les decimos o les pedimos que hagan? o lo hacemos por cumplir, o por quitarles del medio, o por conseguir sus votos?

Esta sencilla lectura me hizo pensar bastante sobre los discursos vacios de todo contenido que nos lanzan cada dia, solo palabras mas o menos rimbombantes pero vacias de contenido, osea una autentica falta de respeto al pueblo que no es tonto y que acaba dandose cuenta de que le están tomando el pelo o intentando comprarle. Estoy segura de que ni ellos mismos creen lo que dicen.

No hace mucho he leido un libro (no recuerdo el autor)que decia entre otras cosas,"la palabra es buena cuando brota del silencio", quería decir (pienso yo) que antes de hablar de cualquier tema sobretodo si es de importancia, hay que pensarlo muy bien, llenarlo de auténtico contenido, que sea claro, que se entienda, y que se pueda poner en práctica. Asi será creible.